La movilización y huelga general de ayer marcaron un salto cualitativo en la situación política en Catalunya. Durante los últimos cuatro días, las manifestaciones pacíficas masivas por la liberación de los presos políticos han sido brutalmente atacadas por la policía española y catalana. El jueves, los manifestantes también fueron atacados por neonazis protegidos por la policía, que golpearon brutalmente a un militante antifascista. Ha sido la indignación provocada por esta represión desenfrenada lo que ha llevado a miles de jóvenes a tomarse la revancha y montar barricadas.

Este viernes 18 de octubre hay convocada una huelga general en Catalunya y una movilización masiva que será histórica, con cinco columnas marchando por toda Catalunya para confluir en Barcelona. Este día de acción se organiza bajo las consignas de rechazar la sentencia del “Procés”, por la libertad de los presos políticos catalanes y por el derecho a la autodeterminación. La Corriente Marxista Internacional en el Estado español, Lucha de Clases, apoya incondicionalmente esta jornada de lucha.

El pasado 23 de septiembre 9 activistas de los Comités de Defensa de la República fueron detenidos en una operación ( "Judas") que tenía como objetivo provocar el máximo impacto. Más de 500 efectivos de la Guardia Civil, fuertemente armados, tumbando puertas de madrugada, haciendo registros sin la presencia de abogados, con acusaciones fuera de toda medida (rebelión, terrorismo, tenencia de explosivos). Pocos días después, el juez decretaba prisión incondicional sin fianza para 7 detenidos que habían sido trasladados a la Audiencia Nacional, encausados por terrorismo, tenencia de explosivos y conspiración para causar estragos.

"Barcelona ha visto más combates de barricadas que ninguna otra ciudad del mundo", escribió Engels en 1873. Ayer [15 de octubre], Barcelona mantuvo esta reputación. Varias organizaciones republicanas y democráticas convocaron vigilias pacíficas en Catalunya para protestar contra las condenas a que se enfrentan los presos políticos. En Barcelona, así como en otras localidades, los manifestantes, incluidas familias, personas mayores y niños, fueron atacados por la policía antidisturbios española y catalana, cargando con porras, balas de goma y dispositivos paralizantes.

La huelga convocada por todos los Sindicatos con el objetivo de negociar el convenio provincial de Metal, recuperar el poder adquisitivo perdido desde 2011 y erradicar la precariedad generalizada en el sector, ha culminado con éxito en una gran manifestación en Bilbao.

Ayer [14 de octubre], el Tribunal Supremo emitió sentencias contra los doce presos políticos catalanes involucrados en el referéndum de octubre de 2017.  Como era de esperar, las penas fueron duras: entre nueve y 13 años de cárcel para los nueve presos, y multas e inhabilitación para ocupar cargo público para los otros tres.

Han pasado ya más de diez años desde la penúltima crisis del capitalismo, y aún hoy la clase trabajadora sigue sufriendo las consecuencias: hay más precariedad laboral, continúan los desahucios, presión al alza de los alquileres, congelación de pensiones, pérdida de poder adquisitivo, etc. Actualmente estamos pagando los excesos de una clase dominante incapaz de reconducir la situación.