El pasado 14 de diciembre quedó convocado un proceso de debate para el lanzamiento de una nueva fuerza política en Andalucía que deberá culminar el mes de mayo. El proceso se enmarca en la ruptura de Anticapitalistas con la dirección estatal de Podemos, detonada hace un año.

Desde comienzos del año, y en medio del peor temporal de nieve en 50 años, el precio de la electricidad no ha parado de subir. El precio máximo, el segundo más alto de la historia, se alcanzó el viernes 8 de enero (94,99 euros/MWh) y podría superar los 100 euros en los próximos días. Hay que movilizarse por la nacionalización de este servicio tan esencial para la sociedad.

Este pasado 14 de diciembre el Tribunal Supremo ordenó repetir el juicio contra Otegi y el resto de encausados en el caso Bateragune. En aquel juicio ya se les condenó a varias penas de prisión haciendo que Otegi pasara 6 años en la cárcel, cumpliendo íntegramente la condena.

Aunque estamos a diciembre de 2020, aún resuenan en mis oídos los aplausos diarios de las 8. Esos aplausos que iban a significar un salto en el reconocimiento de una profesión que siempre ha sido la sombra de la medicina. Nos hicimos héroes y heroínas para toda la sociedad, nos emocionamos con cada aplauso, con cada reconocimiento público, pero en la materialización de todo esto, sólo hemos recogido más precariedad.

En sólo diez días han trascendido dos cartas de más de 300 altos oficiales del ejército en la reserva incitando a un golpe de Estado encabezado por el rey, contra el gobierno “socialcomunista”, y un chat de whatsapp de oficiales retirados del ejército del aire alentando a “fusilar a 26 millones de hijos de puta y a sus hijos”, refiriéndose a la izquierda y a los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos.