La probable investidura del gobierno PSOE-UP será unos de los acontecimientos políticos más importantes de los últimos años. Por primera vez desde la "restauración democrática" se ensayará un gobierno de coalición, y en este caso de izquierdas.

El mediodía de ayer martes 12 de noviembre, los dirigentes del PSOE y Unidas Podemos (UP), Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, anunciaron de manera imprevista un acuerdo para formar un gobierno de coalición. Esta decisión ha tomado a todo el mundo por sorpresa, cuando ni en la noche electoral ni el lunes había trascendido ningún contacto ni negociación al respecto entre ambas organizaciones. De cualquier modo, este gobierno de coalición, si es investido como parece probable, abrirá una nueva etapa en la situación política y tendrá consecuencias relevantes para el futuro de la izquierda española.

Han pasado ya más de diez años desde la penúltima crisis del capitalismo, y aún hoy la clase trabajadora sigue sufriendo las consecuencias: hay más precariedad laboral, continúan los desahucios, presión al alza de los alquileres, congelación de pensiones, pérdida de poder adquisitivo, etc. Actualmente estamos pagando los excesos de una clase dominante incapaz de reconducir la situación.

Las elecciones del 10 de noviembre han dejado un paisaje político aún más inestable que las anteriores elecciones del 28 de abril. Aunque la derecha ha sido nuevamente derrotada, la dirección del PSOE fracasó en su cálculo político de emerger fortalecido, y la táctica de la dirección de UP de hacer fracasar la investidura de Sánchez y arriesgarse a nuevas elecciones, también se demostró un error como lo prueba su pérdida de votos y de peso parlamentario. La polarización de la situación, agitada por la cuestión nacional catalana, se muestra en el fortalecimiento de la ultraderecha y del independentismo catalán, así como de los nacionalismos vasco y gallego.

El 10 de noviembre habrá nuevas elecciones generales tras el fracaso de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del gobierno. Serán las cuartas elecciones en 4 años, una situación sin precedentes en 42 años de “democracia”. Esto refleja la enorme inestabilidad social y debilidad que atraviesa el régimen político salido de la Transición. Aun así, este resultado era impensable hace 5 meses, cuando la izquierda obtuvo una victoria contundente contra la derecha ¿Cómo se ha llegado a esta situación? ¿Qué perspectivas se abren para estas elecciones, y más allá?

Republicamos un artículo sobre VOX, escrito en octubre de 2018 antes de su irrupción en la política nacional, a raíz de su fuerte subida en las elecciones del 10-N. Y es que creemos absolutamente necesario analizar de manera reflexiva  qué representa este partido, qué caracteriza a un movimiento fascista y cuál es la actual correlación de fuerzas entre las clases. Para poder enfrentarnos a VOX de manera efectiva y evitar confusiones y errores, es necesario tener una comprensión concreta de lo que representa, de la situación actual y de los métodos para combatirlo.

En el momento de escribir este editorial aún no había un acuerdo para investir al gobierno de Pedro Sánchez. Si el 23 de septiembre no hay un gobierno elegido, quedarían convocadas automáticamente nuevas elecciones generales para el 10 de noviembre.