Las cosas en Venezuela están cambiando día a día, a veces cada hora. Ayer, 27 de junio, un oficial de policía se hizo con un helicóptero y atacó los edificios del Ministerio del Interior y Justicia y de la Corte Suprema de Justicia, al mismo tiempo que hacía un llamamiento para que otros se unieran y derrocaran al gobierno de Maduro.

Se cumplen 85 días desde el inicio de la actual ofensiva de la derecha, apoyada por el imperialismo, contra el gobierno venezolano del presidente Maduro, que ha dejado 85 muertos. Hasta el momento la oposición reaccionaria no ha conseguido ninguno de sus objetivos. En la medida en que su capacidad de movilizar a grandes cantidades de gente en las calles va disminuyendo, los disturbios han aumentado en su grado de violencia y de mortandad. El gobierno ha convocado elecciones para una Asamblea Constituyente para el 30 de julio, que serán una prueba importante de su nivel de apoyo popular. La oposición se ha declarado en “desobediencia” y ha amenazado con impedir que las elecciones se celebren.

Poco antes de la 1 de la madrugada del miércoles se producía un incendio en el segundo piso de la torre Grenfell, un edificio de viviendas del distrito londinense de Kensington y Chelsea. El incendio alcanzó proporciones descomunales, que acabó devorando las 24 plantas del edificio. El departamento de bomberos desplazó al lugar unos 200 efectivos en 40 camiones, que tardaron más de siete horas en extinguir el fuego.

Han pasado cerca de 9 años del inicio de la gran recesión de 2008 en Europa. El valor de la producción (el PIB) ha vuelto a alcanzar el nivel pre-crisis, pero el paisaje político se ha transformado completamente. Estos cambios son un producto de la enorme dislocación social provocada por la crisis, del aumento de las desigualdades e injusticias sociales, y del fermento revolucionario que está acumulándose en la sociedad que agita, a derecha e izquierda, a todas las clases sociales.

La primera vuelta de las legislativas supuso un nuevo récord de abstención en esta elección: 51,3% (frente a 42,8% en 2012). La “ola” de la coalición En Marcha/Modem (EM/MODEM) debe situarse pues en su justa dimensión: los abstencionistas fueron mucho más numerosos que los electores de la “mayoría presidencial”.

El 57,4% de los votantes registrados no acudió a las urnas ayer para la segunda vuelta de las elecciones legislativas (contra el 51,3% en la primera ronda). Esto no es sorprendente: en muchos distritos electorales, los votantes no tenían más elección que entre un "gorro blanco" y un "blanco gorro", bajo diversas etiquetas: La Republique en Marcha, LREM, de Macron y su otro partido coaligado, el MODEM; Los Republicanos (la derecha), o incluso el Partido Socialista, PS).

Declaración de Lucha de Clases

La convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente se ha efectuado en medio de una de las peores ofensivas de la contrarrevolución y el imperialismo en estos 18 años. En ese marco político, la convocatoria a la Constituyente ha despertado aspiraciones revolucionarias importantes entre sectores de la vanguardia obrera y popular, que están dispuestos a dar la batalla política de cara a las elecciones del próximo 30 de Julio para posicionar dentro de la ANC a diputados de la base obrera y popular que defienden un programa de reivindicaciones revolucionarias, frente a la macoya burocrática que tratará de imponerse por todos los medios posibles, derivando ello en la imposición de un programa retrógrado de concesiones a la burguesía y abandono definitivo del programa socialista.