La Policía Federal llegó a la casa del ex presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, a las 6 de la mañana del viernes 4 de marzo, para ejecutar una orden de arresto, ordenándole presentarse ante el juez para declarar. Lula fue liberado 3 horas más tarde y aún no ha sido acusado.

11043366_663307280464488_2211742369810094658_o_0.jpgRecogemos un llamamiento internacional urgente desde México en solidaridad con la activista y militante de La Izquierda Socialista y de la Corriente Marxista Internacional, Stephanie Arriaga Casillas (Fanny), y su familia; que están siendo víctimas de extorsiones y de amenazas de muerte por parte del crimen organizado. La compañera Fanny es una luchadora social que ha defendido los derechos de los estudiantes y trabajadores, de forma particularmente destacada dentro del Instituto Politécnico Nacional. Hasta ahora, las autoridades están haciendo caso omiso de las denuncias presentadas. Pedimos a todos nuestros lectores que firmen la resolución que adjuntamos

No sólo es la tormenta que azota a parte del país después de las impresionantes temperaturas de estos días, los nubarrones que hace más de 50 días se encuentran por arriba de nuestras cabezas señalan un futuro de penurias y lucha.

Para los marxistas las elecciones proporcionan una valiosa manera de determinar ciertas tendencias en la sociedad. Es cierto que no son la única manera de juzgar el estado de ánimo de las masas - ni siquiera el mejor barómetro del estado real de la lucha de clases. A lo sumo, son una instantánea de un cierto estado de ánimo en un momento dado. Pero después de haber realizado estas reservas y cualificaciones necesarias, uno tiene que tomar en serio estos indicadores, como lo hacían Marx y Lenin.

El conflicto sirio en el marco del "Gran Juego" de Oriente Medio

La guerra siria ha dado un cambio fundamental en los últimos seis meses a raíz de la intervención rusa. En la primera mitad de 2015, el hartazgo de la población tras cuatro años de guerra había multiplicado las deserciones entre los jóvenes en el bando gubernamental mientras la oposición armada, mayoritariamente fundamentalista, registraba su máximo nivel de afluencia de voluntarios extranjeros, además del abierto apoyo de todos los gobiernos occidentales, Turquía, Israel y las petromonarquías del Golfo Pérsico.