A primeras horas de la mañana de hoy se anunció un acuerdo entre oficialismo y oposición (con la excepción del PC) sobre la elaboración de una nueva constitución.

Los puntos centrales del calendario son:

- plebiscito en Abril 2020 con dos preguntas: nueva constitución SI o NO; y cual sería el mecanismo: Convención Mixta (compuesta en parte por parlamentarios actuales y otros electos para esa función) o Convención Constitucional (con todos los miembros electos)

- si se aprueba Convención Constitucional esta será elegida en Octubre de 2020

- en un máximo de un año la nueva constitución sería sometida a referéndum (estamos hablando de 2021)

La huelga general del 12 de noviembre fue un éxito enorme que puso al gobierno contra las cuerdas. Cientos de miles, probablemente millones marcharon en todo el país, 300.000 en Santiago, 40.000 en Valparaíso, 100.000 en Concepción. El paro fue sólido en salud, educación, el sector público, los portuarios y sectores de la minería y muy amplio en otros sectores productivos. Se demostró la fuerza de la clase obrera para paralizar la economía en un país capitalista. A casi un mes de su inicio, el levantamiento sigue avanzando en amplitud y no lo detiene ni la represión (miles de heridos y detenidos, más de 200 personas que han perdido un ojo, 21 muertos), ni las falsas concesiones de Piñera.

El domingo 10 de noviembre a las 16:50, el presidente boliviano Evo Morales anunció su renuncia. Fue la culminación de un golpe de estado que se había estado gestando durante algún tiempo. Los actos finales del golpe, este fin de semana, fueron un motín policial, francotiradores disparando contra mineros, un informe de la OEA cuestionando la validez de las elecciones y finalmente el ejército "sugiriendo" que debería renunciar. La Corriente Marxista Internacional nos hemos opuesto a este golpe reaccionario desde el principio, al mismo tiempo que señalábamos cómo se crearon las condiciones para el mismo.

Trabajadores, militantes de la izquierda y de organizaciones sociales: Las horas dramáticas que estamos viviendo revelan a los ojos de todos que la presidencia de Áñez solo podrá ser impuesta mediante un derramamiento de sangre y con el uso masivo de las Fuerzas Armadas (FFAA). Es decir, con un despliegue golpista que hará caer cualquier máscara democrática. Esta fuerza que hoy se dirige contra las bases campesinas, indígenas y cocaleras del MAS en varios puntos del país y contra el levantamiento de las wiphalas de El Alto, mañana será usada para militarizar la sociedad contra la clase trabajadora. 

Los anuncios del líder cívico cruceño suponen un salto cualitativo en una dirección claramente golpista. Camacho ha convocado a la toma “pacífica” de las instituciones del Estado, que a estas horas de la noche, ya ha empezado en Santa Cruz, y la extensión de los bloqueos a las fronteras. Pero la sorpresa más grande la ha dado anticipando su participación a una marcha para este martes en la ciudad de La Paz que pretende llegar a la Plaza Murillo a exigir la renuncia de Evo. Es una abierta provocación que todo deja pensar no esté dirigida solo al MAS y al gobierno.