En medio de la conmoción global desatada por la propagación de la pandemia del virus Covid-19, el imperialismo estadounidense ha decidido escalar en los niveles de agresión e injerencia contra el gobierno venezolano. Hace pocas horas, el Departamento de Justicia de EEUU presentó cargos por narcotráfico, corrupción y promoción al terrorismo contra Nicolás Maduro, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, y 13 altos funcionarios estatales, buscando legitimar futuras acciones intervencionistas y golpistas en Venezuela.

El Bloque Sindical de Unidad Social ha exigido al gobierno implementar inmediatamente medidas preventivas de cuarentena para combatir el Covid-19. Sino, llamarían a una ”Huelga General Humanitaria” para paralizar la economía que no sea esencial. Mientras Piñera trata de usar la crisis sanitaria para terminar con el levantamiento que ya lleva 5 meses.

Chile vive una nueva jornada de huelga general, como parte del levantamiento contra el régimen que ya cumple casi 40 días de lucha. El gobierno sigue intensificando la represión (denunciada por organismos internacionales) e incluso modifica la legislación otorgándose más poderes para usar al ejército “en el resguardo de edificios públicos” sin necesidad de decretar el estado de emergencia, al tiempo que trata de desmovilizar mediante “acuerdos” y promesas de negociación. Las condiciones están dadas para tumbar a Piñera, pero ¿qué es lo que falta?

El mes de octubre de 2019 estuvo marcado por una oleada insurreccional en América Latina. Del 2 al 14 de ese mes se desarrolló un magnífico levantamiento obrero e indígena en Ecuador contra el paquetazo del FMI que el gobierno de Lenín Moreno quería imponer. Casi inmediatamente le siguió el estallido insurreccional en Chile cuyo inicio se puede fijar en la jornada del 18 de octubre y que continúa todavía, aunque con menor intensidad, en el momento de escribir estas líneas en enero de 2020.

A las diez de la noche del lunes 25 de noviembre, en Bogotá, falleció Dilan Cruz, un joven de 18 años. Su muerte era el resultado de la metralla del armamento irregular del ESMAD (Escuadrón Móvil Anti-disturbios). La noticia del criminal ataque se esparció por las redes y el estado de salud de Dilan se convirtió en motivo de interés para millones de jóvenes y trabajadores. Dilan luchaba por una mejor educación. En medio de la manifestación, intentó retirar una granada lacrimógena de los antidisturbios y uno de ellos respondió disparándole una “recalzada”. Casi quince años atrás, a pocas cuadras del lugar, la criminalidad del ESMAD había dejado en coma al niño Nicolás Neira: fue su primera víctima mortal.

El día 5 de febrero dos dirigentes sindicales del Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios recibieron una notificación de prohibición de entrada en el puesto de trabajo, una solicitud de calificación de despido y una citación ante la Inspectoría del Trabajo para el viernes 7 de Febrero. Este es un caso claro de represión sindical que afecta al secretario general de Sutrabfogade, William Prieto, y al delegado de prevención William Guzmán. Llamamos a enviar mensajes de protesta.

Estas líneas se escriben a las 11:30 p.m. del viernes en Bogotá, bajo un toque de queda que no se vivía desde 1977. Se diría una noche silenciosa si uno se fija en que se puede escuchar toser al vecino del edificio de enfrente, pero segundos más tarde, se oye el helicóptero que vigila el sector desde la mañana del 21 de noviembre, fecha en la que los trabajadores de Colombia decidieron parar, desesperados por el “paquetazo” de medidas anunciados por el Iván Duque. Una desesperación quizá comparable al miedo que invade al presidente y a su jefe: el senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez.