Ayer, 14 de junio la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la legalización del aborto, después de casi 20 horas de votación, fueron 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. Pero esa aprobación es el resultado de una lucha extensa y masiva de la juventud contra la violencia de género, desde el año 2015, con las movilizaciones que comenzaron tras el asesinato brutal de Lucía Pérez. El movimiento se conoció como #niunamenos. El proyecto de ley de interrupción voluntaria de embarazo llegó nuevamente al congreso en marzo de 2018. Pese a que diversos proyectos a favor de despenalizar el aborto han sido presentado siete veces desde el año 1983, esta  fue la primera vez que consiguió llegar al plenario para su votación. Ahora, el proyecto de ley debe votarse en el Senado dentro de unas semanas para que sea sancionado, aunque es improbable que sea rechazado en esta cámara.

El domingo 1 de julio se desarrollarán una de las elecciones más importantes en la historia reciente del país. Después de 30 años de una política brutal contra los trabajadores, la juventud, las mujeres y los pobres de México, hay una situación que amenaza con desbordarse. La burguesía ha militarizado y ahogado al país en sangre para mantener su régimen de explotación. Los candidatos expresan de forma desdibujada estas fuerzas que ahora están luchando por profundizar esta barbarie o por frenarla.

Nicolás Maduro fue reelegido para otro mandato en las elecciones presidenciales de Venezuela el domingo 20 de mayo. La mayoría de la oposición reaccionaria, con el apoyo total de Washington y Bruselas, había llamado al boicot, lo que provocó en una participación muy baja en las zonas de clase media y alta de las principales ciudades. Los gobiernos derechistas de la región se unieron al coro exigiendo que se cancelaran las elecciones. Como reacción, muchos en los barrios de clase trabajadora y pobres salieron a votar como una forma de rechazar tal intromisión imperialista descarada. Sin embargo, incluso aquí la participación fue visiblemente menor que en elecciones anteriores. La profunda crisis económica es el principal problema en la mente de mucha gente y hay un amplio escepticismo sobre la capacidad del gobierno para enfrentarla.

Entramos al definitorio mes de mayo en un contexto seriamente atípico de cara a los venideros comicios presidenciales del día 20. Mientras el abstencionismo reina entre la mayoría de agrupaciones políticas opositoras (MUD–FAVL y SV), hecho que limita las posibilidades de triunfo de Henry Falcón; Nicolás Maduro se prepara para capitalizar la fragmentación de la derecha, esperando obtener un triunfo que lo habilite para un nuevo periodo constitucional, en medio de una cada vez más aguda situación económica y social que promete dar continuidad al clima de inestabilidad e incertidumbre hoy imperantes.