El pasado domingo 5 de junio se verificó en el zócalo capitalino una asamblea más del Movimiento de Renovación Nacional (MORENA). La convocatoria tenia apenas un par de semanas de anticipación, no obstante la asistencia fue tal que la plaza de la Constitución nuevamente se tornó insuficiente para albergar a  los asistentes que provenían de prácticamente todo el país.

Momentos decisivos para la izquierda en México

La solicitud de licencia por parte de Andrés Manuel López Obrador en protesta contra la imposición de la consulta para definir la alianza con el PAN en las próximas elecciones del Estado de México ha desencadenado todas las fuerzas contenidas durante el último periodo en PRD, ha provocado una reacción en cadena entre un sector importante de los militantes y algunos dirigentes que se oponen a las alianzas que puede llegar incluso hasta la ruptura del partido.

El pasado 4 de diciembre nos dimos cita en el Hotel Ejecutivo cientos de militantes de base del PRD, así como también dirigentes y lideres municipales, estatales y nacionales del partido pertenecientes a distintas corrientes, con la finalidad de presentar un Manifiesto Político Nacional en contra de las alianzas con el PAN que esta llevando a cabo la actual dirigencia del PRD, así como también presentar un plan de acción para exigir la salida inmediata de Jesús Ortega de la dirección nacional de nuestro partido.

Calderón y  Cue, corresponsables
El día 15 de febrero  Felipe Calderón realizó una visita a Oaxaca  acompañado por un aparatoso dispositivo de seguridad, que incluyó desde su guardia pretoriana (Estado Mayor presidencial) hasta policías federales y locales, algunos de ellos disfrazados de civil.

AMLO señaló la necesidad de que surgiera un candidato de las bases del PRD, Convergencia y PT y que si los dirigentes del primer partido imponían la alianza con el PAN llamaba a los militantes a apoyar la candidatura del movimiento creado en torno al gobierno legítimo. Para ello AMLO realizó “La Gira de la Lealtad” con mítines de masas en los 125 municipios del Estado de México donde además denunciaba la política derechista del gobernador Enrique Peña Nieto.

En medio de una espantosa crisis interna, el PRD, partido que se formó al calor de los acontecimientos contra el fraude electoral de 1988, que en su haber hay más de 500 asesinados, ahora mismo se debate entre ser una alternativa viable y de lucha para los trabajadores o se reafirma como una maquinaria asfixiada por la burocracia de derecha, chuchista, y como un aparato electoral que se diluye entre la derecha más reaccionaria por su santificado fin de los curules.