El paro del 25 de septiembre arrancado por los trabajadores al triunvirato Cegetista tuvo un altísimo acatamiento en el país. En la ciudad de Buenos Aires como en las principales ciudades no se movió un solo engranaje, ni un solo papel, ni el transporte público, quedando paralizadas totalmente y demostrando asi la fuerza de los trabajadores. Expresó además el hartazgo a un gobierno que solo muestra miseria y desolación en las mesas obreras y que se somete a las disposiciones del Fondo Monetario Internacional.

En la actual situación de crisis económica, política, social, ética e institucional que atraviesa Argentina, nos parece de suma importancia abordar las mejores tácticas para acercarnos a las masas y su vanguardia en un momento en que se ha agudizado la lucha de clases y la lucha de masas ha dado un salto cuantitativo y cualitativo.

Los docentes de las 57 Universidades Nacionales se encuentran [a 31 de agosto] en el comienzo de la cuarta semana de lucha y paro. En un año en que la inflación ya llegó al 30% y el pronóstico es que cierre a fin de año en 41%. En contrapartida se ofreció a los profesores un aumento de tan solo 15% a septiembre más 2 sumas remunerativas, no bonificables de $456 pesos en noviembre y $228 en diciembre.

La masividad del paro del 25 de junio demostró la clara voluntad de lucha de los trabajadores y sectores populares castigados por un gobierno que no ha tenido ni tiene miramientos en avasallar profundas conquistas que llevaron años de lucha.

Declaración de la Corriente Socialista Militante ante el Paro general del 25 de septiembre

“Son peligrosas las ollas. A su alrededor se tejen lazos de empatía, de vecindad, de mirar al otro y a la otra y a le otre a los ojos, y reconocer el mismo hambre, la misma rabia o el mismo dolor.
Huelen a revolución las ollas. Y a verdad. A esa verdad que nos quieren ocultar con topadoras, cuadernos y discursos grabados, pero que se les escapa cada vez que unas manos tienden un plato y otras manos lo llenan, y las miradas se cruzan por sobre el borde de la olla y se dicen que no, que así no, que con el hambre no se jode y con la dignidad menos.” Cecilia Solá

Ayer, 14 de junio la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la legalización del aborto, después de casi 20 horas de votación, fueron 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. Pero esa aprobación es el resultado de una lucha extensa y masiva de la juventud contra la violencia de género, desde el año 2015, con las movilizaciones que comenzaron tras el asesinato brutal de Lucía Pérez. El movimiento se conoció como #niunamenos. El proyecto de ley de interrupción voluntaria de embarazo llegó nuevamente al congreso en marzo de 2018. Pese a que diversos proyectos a favor de despenalizar el aborto han sido presentado siete veces desde el año 1983, esta  fue la primera vez que consiguió llegar al plenario para su votación. Ahora, el proyecto de ley debe votarse en el Senado dentro de unas semanas para que sea sancionado, aunque es improbable que sea rechazado en esta cámara.