Los medios de comunicación se han apresurado a destacar el pase de Macron y Le Pen a la segunda ronda de las elecciones presidenciales francesas –algo que, por otro lado, esperaban desde el inicio de la campaña electoral. Para nosotros, el elemento más destacado es el gran resultado electoral de La Francia Insumisa que ha emergido como la fuerza hegemónica e indiscutible de la izquierda, algo imprevisto por esos mismos medios de comunicación hace unas semanas.

 

Los resultados de la primera vuelta de la elección presidencial abren una nueva fase de la crisis política en Francia. Al igual que en abril de 2002, la segunda ronda opondrá la derecha a la extrema derecha. Pero mucho ha cambiado desde 2002. Entre medias, ha tenido lugar la crisis económica de 2008. La probable victoria de Emmanuel Macron, en dos semanas, no dará lugar a la relativa estabilidad política de la que Chirac se benefició tras su victoria en mayo de 2002. La recomposición de todo el espectro político abre un período importante de incertidumbre e inestabilidad. Las elecciones legislativas de junio serán la primera ilustración. No hay ninguna garantía de que vayan dar al jefe de Estado una mayoría parlamentaria sólida.

La suerte está echada. La primera ministra, Theresa May, ya firmó la carta que le fue entregada al Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, con la que se anuncia el inicio de las negociaciones del brexit. La misiva, en la que se invoca el artículo 50 del Tratado de Lisboa, marca un punto de no retorno tanto para el capitalismo británico como para el europeo.

La repentina remontada de la candidatura de Jean Luc Mélenchon en las elecciones presidenciales francesas del próximo domingo 23 de abril, ha vuelto todas las miradas hacia su movimiento, La Francia Insumisa, y su programa. La Corriente Marxista Internacional nunca ha claudicado a la histeria de “que viene el fascismo” que ha caracterizado a las principales corrientes de izquierda europeas en los últimos meses. Al contrario, hemos defendido de manera consistente que están dadas las condiciones para un giro a la izquierda en todas partes. En este artículo, escrito en noviembre del año pasado por nuestros compañeros franceses de Révolution, que están fuertemente implicados en la campaña a favor de la candidatura de Mélenchon, abordamos nuestra posición sobre los aspectos fundamentales del programa que ya entonces perfilaba La Francia Insumisa.

Cuatro personas han muerto y al menos 20 han resultado heridas en lo que la policía está describiendo como un “incidente terrorista”, esta tarde en el centro de Londres. Poco después de las 14 horas, un hombre conducía un vehículo atropellando a los peatones en el puente de Westminster antes de chocar contra las vallas del Parlamento para luego entrar en el complejo empuñando un cuchillo. Apuñaló a un policía antes de ser disparado y abatido por otros agentes. Entre los muertos están el atacante, un oficial de policía y dos peatones. La Cámara de los Comunes fue blindada y evacuada.

Las últimas tres semanas han visto una rápida progresión del candidato de La Francia Insumisa en las encuestas para las elecciones presidenciales: de estar en el quinto lugar con alrededor del 11%, a estar tercero con más del 18% en la actualidad. Este rápido aumento se ha visto acompañado de una disminución lenta pero constante de la intención de voto para los dos candidatos mejor situados, la ultraderechista Le Pen (de un máximo del 28% hasta el 24%) y el liberal thatcherista Macron (de un máximo del 26% al 23%).

En tiempos normales, las elecciones generales holandesas no serían noticia de primera plana en todo el mundo. Pero no estamos en tiempos normales. Holanda, durante décadas fue considerada uno de los países sólidos y estables del norte de Europa. Ese ya no es el caso, conforme la crisis del capitalismo mundial ha impactado en este pequeño país.