La clase obrera conscientemente organizada, en forma de un partido socialista de masas, podría detener un movimiento fascista en expansión.

El 12 de agosto, las imágenes en directo de violentas batallas callejeras entre manifestantes "nacionalistas blancos" y neonazis y un mar de contramanifestantes en Charlottesville, Virginia, inundaron las noticias y las redes sociales de todo el mundo. La marcha "Unir la Derecha" fue organizada por una variedad de organizaciones de supremacistas blancos, neonazis, el Ku Klux Klan y otras más de extrema derecha, en respuesta a la tan esperada decisión de la ciudad de quitar una estatua del general Robert E. Lee -el jefe militar de los esclavistas del sur en la guerra de secesión norteamericana- uno de los más de 1.000 monumentos confederados que aún permanecen en 31 Estados de los Estados Unidos.

Los socialistas estamos nadando a favor de la corriente de los acontecimientos, como lo demuestra el crecimiento explosivo de los Socialistas Demócratas de América (DSA) y de los movimientos de masas. Pero, ¿hacia dónde nos dirigimos?

Las movilizaciones de masas en EEUU contra el gobierno reaccionario de Donald Trump no han hecho más que comenzar, como lo prueban las protestas contra la prohibición de entrada de ciudadanos de 7 países de Oriente Medio, incluida la deportación de solicitantes de asilo, incluso de residentes de estos países. También tuvimos la orden de iniciar la construcción de un muro que separe EEUU de México para impedir la inmigración "ilegal" y la decisión de incrementar un 20% los aranceles a los productos mexicanos, lo que ha provocado también protestas en el país. En este artícuo, escrito en la semana posterior a la investidura de Trump nuestros camaradas de la CMI de EEUU trazan un cuadro muy completo de las perspectivas que aguardan a la presidencia de Trump.

La administración Trump y la bancada Republicana en el Congreso han sufrido una derrota tras el desplome de su propuesta de “Revocar y reemplazar el ObamaCare”, el programa sanitario aprobado por el anterior gobierno de Obama. Hablando históricamente, un nuevo presidente tiene mayor fuerza en los primeros 100 días de gobierno. Trump ha estado menos de 65 días sin ninguna victoria y ahora con una gran derrota.

trumpLa ola masiva de rechazo a la elección de Donald Trump demuestra que millones de jóvenes y trabajadores se opondrán a su gobierno. Trump no puede resolver la crisis del capitalismo ni la pobreza, la intolerancia y la inestabilidad que conlleva. Los Demócratas y los líderes sindicales se rindieron y se ofrecieron a trabajar con él. La Corriente Marxista Internacional (CMI) tiene una perspectiva diferente. Estamos seguros de que la agenda contra los trabajadores prevista por Trump se puede detener. Éste es el programa que proponemos para combatir y vencer a Trump.

En ciertas condiciones, todas las cosas pueden transformarse en su contrario. Antes de la llegada de su último huésped, la Casa Blanca había sido durante mucho tiempo un símbolo de la inmensa estabilidad y confianza del régimen político de los EEUU. Hoy está en el centro de una tremenda crisis política.

NE School 2016 3 Socialist Appeal USACerca de setenta compañeros y contactos convergieron en el Centro Nacional de la sección estadounidense de la Corriente Marxista Internacional en Brooklyn, Nueva York, para asistir a la Escuela Marxista Regional del Noreste de 2016. Se celebró apenas unos días después de la sorprendente victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton; asistieron camaradas de Nueva York, Nueva Jersey, Boston, Filadelfia, Pittsburgh, Louisville, KY, y camaradas canadienses de Toronto, Montreal, y un par de camaradas de Londres. Resultó ser un fin de semana de apasionada discusión política. Además, más de 3.700 personas repartidas por todo el mundo pudieron escuchar en directo las cuatro sesiones a través de Facebook. https://www.facebook.com/pg/imtusa/videos/