Después de años de monótono bipartidismo, la política estadounidense ha comenzado a ponerse interesante. En ausencia de un partido político de masas que los represente, los trabajadores estadounidenses se ven obligados a abstenerse, emitir un voto de protesta o elegir entre un partido capitalista u otro. De momento, todavía siguen siendo éstas las únicas opciones para 2016. Sin embargo, aunque la lucha actual se está jugando dentro de los estrechos límites del sistema bipartidista, éste se va fracturando cada vez más. Hace apenas unos meses, parecía que nos esperaba de nuevo un tedioso cara a cara entre otro Bush y otro Clinton. Sin embargo, Bernie Sanders y Donald Trump — y, sobre todo, el electorado estadounidense, tenían otras ideas.

EEUU Bernie sandresCon el despreciable asesinato de Freddie Gray a manos de la policía de Baltimore, el movimiento de “Las Vidas Negras Importan” (Black Lives Matter) recobró aliento. Decenas de miles de personas marcharon en todo el país para protestar contra el racismo y la brutalidad policial. Estos asesinatos, que antes eran cosa rutinaria y pasaban desapercibidos, ahora están despertando fuerzas que llevaban mucho tiempo adormiladas en las entrañas de la sociedad.

El lado oscuro de aquella “esperanza en la que podemos confiar” de Obama ha salido a la luz nítidamente. Los asesinatos extrajudiciales de Michael Brown, Eric Garner y de Tamir Rice, de tan sólo 12 años de edad, todos ellos ciudadanos negros desarmados, ha desatado una tormenta de protestas y de indignación en una escala que los EEUU no veían desde hacía años.

La muerte de Freddie Gray en Baltimore, Maryland, es sólo el último de una serie de asesinatos de hombres negros a manos de la policía que han alcanzado los titulares de la prensa nacional. Pero parece que puede marcar el final del reflujo nacional del movimiento #BlackLivesMatter (#LasVidasNegrasImportan). En la medida que las cosas van a ir caldeándose en los próximos meses, hay que hacerse una pregunta importante: ¿cuál es el camino que debe seguir el movimiento?

Primero fue el escándalo provocado por Chelsea Manning y Julian Assange, sobre los escalofriantes crímenes de guerra de EE.UU. en Irak y Afganistán y la cínica conducta de la diplomacia norteamericana. Después, vinieron las revelaciones de Edward Snowden sobre la recopilación masiva de información ejercida por la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional del gobierno de EE.UU.): supimos que todo lo que hemos leído, escrito, o hablado por teléfono o Internet en la última década o más, se ha registrado y archivado y puede recuperarse a discreción. Se les tildó de enemigos de Estado, de traidores, y se les amenazó con la pena de muerte, los tres o se encuentran en prisión o se han visto forzados a esconderse o exiliarse. Ahora, el gobierno de EE.UU., en una cínica maniobra pre-electoral, está sacando los trapos sucios a relucir hipócritamente, corroborando estas revelaciones, y otras depravaciones aún mayores del gobierno.

El 21 de marzo, miles de estudiantes se manifestaron en las calles de Montreal para protestar contra las políticas de austeridad. La manifestación fue parte del movimiento anti-austeridad, "Primavera 2015", organizada por varias asociaciones de estudiantiles. El lunes 23 de marzo se inició oficialmente la huelga estudiantil, en la que participaron más de 50.000 estudiantes y está previsto que continúe durante las próximas dos semanas, previas a la gran manifestación que tendrá lugar el 2 de abril.

Cerca de tres  meses después de la muerte de Michael Brown, un joven negro desarmado de 18 años de edad, Darren Wilson, el agente de policía que le disparó varias veces a pesar de que Brown había levantado los brazos en señal de rendición, permanece libre y seguramente en la clandestinidad. La región de St. Louis se encuentra tensa a la espera de la decisión del gran jurado sobre si debe o no presentar cargos en contra de Wilson. El crimen de Brown ha llamado la atención sobre el hecho escalofriante de que un promedio de dos hombres negros son asesinados por la policía cada semana en los Estados Unidos.