oil workers logoAcabamos de recibir esta carta de Kazajstán, que contiene un llamamiento importante en nombre de los trabajadores que han estado en lucha en condiciones muy difíciles durante los últimos siete meses. Los medios de comunicación occidentales, que son muy rápidos para denunciar los regímenes autoritarios en Libia y Siria, ha mantenido un vergonzoso silencio sobre la situación en este país rico en petróleo. Hacemos un llamamiento a la clase obrera mundial para expresar su solidaridad con los trabajadores de Kazajstán, que están luchando por sus derechos.

 

 

Durante los acontecimientos revolucionarios en Egipto, las autoridades chinas han mostrado un nerviosismo extremo, incrementando la presencia policial en las calles y tomando medidas drásticas respecto a internet, donde las referencias a la Revolución egipcia han sido censuradas ¿Por qué están los dirigentes chinos tan preocupados por los acontecimientos que tienen lugar en lejanos países?

 

 

Las sociedades presionadas por el descontento y la miseria explosionan de maneras peculiares. En la sociedad atrozmente desigual de la India las recientes revueltas (que así se pueden calificar) articuladas alrededor de Anna Hazare, activista social de la derecha conservadora, muestran el malestar que existe en la mayor democracia del mundo, que también es una de las economías de mayor crecimiento.

PAÍS: Pakistan

Cuando salió del aeropuerto la enormidad de la multitud la dejó atónita. Esta marea humana cambió totalmente el escenario político y los planes de la élite de una transición suave que evitara un levantamiento.

El caos y la masacre humana que perdura en Karachi desde hace  más de tres décadas se intensifican de forma periódica. Otra ola de esta violencia terrible se ha desatado en las últimas semanas. Sin embargo, esta ola de  horripilantes asesinatos  y  devastación no es la causa sino el síntoma de la severa enfermedad del sistema social y económico, esta crisis terrible es la que está empujando actualmente a la sociedad a las garras de la barbarie.

Estamos viviendo en la primera década del siglo 21, en un periodo en que la marcha de la tecnología y la ciencia han conseguido milagros. Podemos poner un hombre en la Luna y enviar satélites para explorar los confines del sistema solar y más allá. Y, sin embargo en el año 2010, millones de hombres y mujeres se ven reducidos al nivel más primitivo, cercano a la barbarie. Ese era el caso en Pakistán, incluso antes de las inundaciones. Ahora, millones de personas pobres se aferran a la vida, y su resistencia se debilita por momentos.