Turquía se está deslizando hacia la guerra civil. Durante los últimos meses las tensiones en Turquía han ido en aumento. Con el fin de sortear la lucha de clases que se levanta contra él, Erdoğan ha lanzado una ofensiva para provocar una guerra civil a gran escala en líneas nacionales.

La masacre ocurrióayer [20 de julio] en la localidad turca de Suruc situada al sur del país. La Federación de Asociaciones Juveniles Socialistas (SGDF) celebraba una reunión en el Centro Cultural Amara, donde se produjo el terrible atentado. Al menos 300 miembros de la Federación se encontraban en el recinto en el momento de la explosión; según las cifras iniciales, ya han muerto cerca de 30 personas y casi un centenar resultaron heridas. Estas cifras podrían aumentar en los próximos días.

El jueves, 2 de abril, Irán y las naciones más poderosas del mundo firmaron un esbozo de acuerdo preliminar sobre el programa nuclear de Irán. También se abordaron las diversas sanciones impuestas a Irán por parte de los EEUU, la ONU y la Unión Europea. Esto marca el principio del fin de un enfrentamiento de 12 años entre los EEUU e Irán. Pero, ¿qué hay detrás de las negociaciones y qué significa el acuerdo?

El resultado de las elecciones generales de Turquía del domingo 7 de junio y la clara derrota del partido de Recep Tayyip Erdogan, Justicia y Desarrollo, el AKP, representan un cambio cualitativo en la situación del país y conllevan importantes consecuencias para todo Oriente Medio.

Desde el jueves 26 de marzo por la mañana cientos de aviones de combate, en representación de Arabia Saudí y de una amplia coalición de Estados árabes, han estado bombardeando objetivos en todo Yemen, matando a docenas, destruyendo todas las pistas de aterrizaje y gran parte de la infraestructura clave del país. Una vez más, Yemen, que es el país árabe más pobre, se ha convertido en un objetivo de los salvajes ataques del régimen saudí.

La guerra civil en Siria, que empezó hace casi cuatro años, está entrando en una nueva fase. Ante la intensificación de las operaciones de Turquía y Arabia Saudita en el país, Irán ha respondido mediante el despliegue de miles de tropas. 

Con un giro desafiante hacia la derecha y prometiendo que no se establecerá ningún estado palestino mientras él esté en el poder, el primer ministro israelí Netanyahu ha conseguido volcar en el último momento unas encuestas que le eran desfavorables y salir como ganador de las elecciones israelíes del 17 de marzo. Su estrategia (exitosa) se centró en recabar los apoyos de derecha en torno a su persona y en apelar de nuevo a los temores, muy arraigados, de los israelíes de a pie de las amenazas externas al país. ¿Cuáles serán las consecuencias de su victoria en Israel e internacionalmente?