Es el peor desastre para Japón desde la guerra, desde Hiroshima y Nagasaki. Este triple golpe de un terremoto de fuerza-9, un maremoto, seguido de un desastre nuclear, ha sacudido al país hasta sus cimientos. Y las consecuencias de esta catástrofe multifacética se están ampliando cada día.

 

En el mes de diciembre del año pasado se llevo a cabo en Copenhague - Dinamarca la cumbre de la ONU sobre el cambio climático, dicho encuentro fracaso por no existir por parte de los países industrializados que contaminan mas, el mínimo de interés en cambiar su forma de producción que se basa en la depredación de los recursos naturales sin importarles el daño que se hace a todo el mundo y también el daño a todos los seres vivos. El último día de la cumbre en Copenhague, pocos jefes se opusieron abiertamente al texto planteado por Estados Unidos, China y otros países. Entre ellos estuvo Evo Morales que condenó, en términos particularmente firmes el acuerdo presentado, un texto que ignora todo tipos de recomendaciones que se hicieron sobre el cambio climático y también que no tiene ningún tipo de compromiso obligatorio y sin garantías financieras para los países más pobres. En respuesta al fracaso de la cumbre oficial de Copenhague, el gobierno de Bolivia lanzó la Cumbre Climática Mundial de los Movimientos Sociales que se realizó el mes de abril del 2010 en Cochabamba.

El sábado, después de dos semanas de negociaciones, la Cumbre Climática en Copenhague terminó con un completo fracaso. El resultado de las negociaciones, un documento conocido como el “Acuerdo de Copenhague”, es simplemente una colección de declaraciones huecas y vacuas, y no contiene ninguna referencia a un acuerdo jurídicamente obligatorio.

Constantemente somos bombardeados con el mito de que el capitalismo impulsa la innovación, tecnología y el avance científico. Pero en realidad, la verdad es exactamente lo opuesto. El capitalismo está retrasando todos y cada uno de los aspectos del desarrollo humano, y la ciencia y tecnología no son una excepción.