lucha de clases 28La convocatoria de elecciones para el 20 de diciembre pone fin al período de provisionalidad política, iniciado tras las elecciones europeas del 24 de mayo de 2014. Aquellas elecciones establecieron un punto de inflexión que marcó el declive de los partidos –PP y PSOE– en los que se había apoyado el régimen capitalista español durante décadas. Ahora, todas las encuestas pronostican para ambos partidos sus peores resultados en unas elecciones generales. Su voto combinado se estima  alrededor de un 50% del electorado.

portadaLdC27Editorial de Lucha de Clases nº 27

 

Las elecciones del 24 de mayo dieron la victoria a candidaturas situadas a la izquierda de la socialdemocracia en las tres ciudades más pobladas del estado español por primera vez en nuestra historia contemporánea. Este hecho, que es un reflejo político de las extraordinarias movilizaciones sociales que se han dado en años anteriores, abrió la posibilidad de lograr en el conjunto del estado una alianza electoral de las fuerzas que se han opuesto a los recortes sociales de los últimos gobiernos del PSOE y del PP.

2015 quedará registrado en los anales como el año más transcendental en la historia política española desde 1982, cuando se produjo la histórica victoria de aquel PSOE que tantas esperanzas despertó, y posteriormente frustró. Será el año que certifique la defunción del “bipartidismo” PP-PSOE, y en el que una nueva fuerza política como PODEMOS –anclada sociológicamente en la izquierda– agrupe el voto, la ilusión, la determinación y el deseo ardiente de cambio de la mayoría de la población; la que sufre y trabaja, la que crea la riqueza y soporta la crisis, representada por la clase trabajadora y la clase media empobrecida.

La proximidad de las elecciones generales ha reavivado el debate sobre la necesidad de agrupar a organizaciones y movimientos políticos y sociales progresistas, populares y de izquierdas en una candidatura común de Unidad Popular. Una referencia ineludible de este debate son las llamadas candidaturas municipales de unidad popular que alcanzaron resultados espectaculares en las principales ciudades españolas.

ldc21Por primera vez, varias encuestas sitúan a PODEMOS como primera fuerza en intención de voto. Esto refleja el agudo giro a la izquierda que se ha producido en la sociedad española. La clase dominante está histérica y en pánico, tratando de atemorizarnos con un desastre económico si PODEMOS aplicara su programa.

PODEMOS se ha convertido en el punto focal de la política española. No hay partido del régimen que no disfrace su pánico aludiendo al peligro del “populismo”. Más significativo es que las últimas palabras del cacique mayor del reino, el finado Emilio Botín, comunicadas a un grupo selecto de periodistas días antes de morir, estuvieran dedicadas a mostrar su preocupación por la irrupción de PODEMOS.