David Harvey es profesor de universidad y geógrafo que se define como marxista. Su serie de vídeos sobre El Capital han sido vistos por cientos de miles de jóvenes pertenecientes a una generación que se interesó por el marxismo a raíz de la crisis de 2008. Por esta razón sus recientes declaraciones contra el derrocamiento revolucionario del capitalismo han generado un importante revuelo.

En los últimos años, los juegos de azar han extendido su presencia entre la clase trabajadora. Se trata de juegos en los que se arriesga dinero en un suceso mayoritariamente aleatorio, que puede significar la pérdida del dinero arriesgado o, en cambio, una recompensa. Al ganar ese dinero, el jugador experimenta una sensación estimulante, con altas posibilidades de que vuelva a apostar para conseguir esa sensación y ganar más dinero.

La declaración del Estado de Alarma no tiene precedentes en nuestro país, salvo en el breve período de la huelga de controladores aéreos hace 10 años. Es una realidad que esta declaración cuenta en este momento con un apoyo muy importante entre la población. Eso es lógico. La gravedad de la situación y la incertidumbre que lo acompaña hace que la gente se agrupe alrededor de la “autoridad”, como único escudo de defensa confiable que tiene a mano, y en tanto dure esa confianza. Así pues, ¿cuál es la posición de los marxistas sobre esto?

La cuestión del Estado ha sido siempre fundamental para los marxistas, aunque normalmente no ocupa la atención de la clase trabajadora. No es una casualidad. El Estado no tendría ninguna utilidad para la clase dominante si la gente no creyese que se trata de algo imparcial, por encima de los intereses de las clases. Por lo tanto, no les interesa atraer la atención de lo que realmente representa esta institución.

"¿Qué quiso decir Marx al referirse a las contradicciones del capitalismo?" pregunta Samuel Brittan, el economista de derechas que escribe en el Financial Times. “Básicamente, que el sistema produjo un flujo de bienes y servicios en constante expansión, que una población proletaria empobrecida no podía permitirse comprar. Hace unos 20 años, tras el desmoronamiento del sistema soviético, esto habría parecido anticuado. Pero hoy necesita otra mirada, ante el aumento en la concentración de riqueza e ingresos”.[1]

Al calor del auge del movimiento feminista y de las luchas contra la opresión de la mujer, sectores de la izquierda y del propio movimiento feminista han vuelto a rescatar la idea del “salario para el ama de casa” y a calificar el trabajo doméstico realizado por el ama de casa como un trabajo “no remunerado” que se ahorran los capitalistas ¿Cuál es la posición del marxismo sobre esto?

Para poder luchar con éxito contra la opresión de las mujeres, necesitamos una teoría coherente capaz de proporcionarnos un análisis válido y una estrategia y táctica concretas. Sin esto, existe el peligro de que la lucha se limite a un alivio superficial de los síntomas.