[Con motivo de la exhumación de la momia de Franco del Valle de Cuelgamuros este 24 de octubre, republicamos el artículo que escribimos al respecto en septiembre de 2018 cuando el Congreso de los Diputados acordó la exhumación del dictador]
El Congreso de los Diputados ha aprobado la exhumación de la momia de Franco del despreciable “Valle de los Caídos”, a iniciativa del gobierno de Sánchez. Desde Lucha de Clases saludamos esta decisión, que es el fruto de la enorme presión del movimiento por la Memoria Histórica y del activismo de izquierdas republicano durante años. Si bien esta medida nos parece insuficiente, como detallaremos, eso no ha impedido que se hayan desatado los perros de presa del franquismo, enquistados en la derecha española y en el aparato del Estado, que han salido ruidosamente a escena para oponerse a la misma.

En 2018 se han realizado decenas de consultas populares sobre la monarquía en pueblos, ciudades, barrios y universidades. En el 2019 ha seguido la campaña, in crescendo, hasta llegar a la consulta del reciente 22 de junio con 100 mesas en el centro de Madrid.

Muerto Franco, la firma del decreto de topes salariales por el Rey Juan Carlos provocó una rebelión generalizada de la clase trabajadora. El capitalismo se veía impotente para frenar la subida de salarios, a pesar de que necesitaban imperiosamente reducirlos para mantener sus beneficios.

El pasado día 4 de junio, atendiendo al recurso planteado por la familia del dictador, los magistrados del Tribunal Supremo decidieron parar la exhumación de Franco del Valle de los Caídos para evitar, según sus propias palabras, "el perjuicio que se causaría a los recurrentes y, especialmente, a los intereses públicos encarnados en el Estado”. Este hecho representa toda una declaración de principios de un órgano judicial que muestra sin ningún tipo de pudor el carácter franquista y de clase que recorre las instituciones del Estado.

sucesos vitoria aniversario 3 de marzo. pan, trabajo, techo, justicia y dignidad

Cuarenta y un años después seguimos reclamando justicia para los cinco trabajadores asesinados, reivindicando el reconocimiento de nuestra aportación a la recuperación de las libertades, y socializando las lecciones de una lucha en condiciones extremas bajo la dictadura.

Hace cien años, los trabajadores de la eléctrica La Canadiense, apoyados por CNT, protagonizaron una de las huelgas más importantes de la historia del movimiento obrero. Tras 44 días de huelga y de paralizar Barcelona y la industria catalana, se mejoraron los salarios, se readmitieron los despedidos, se liberaron a miles de detenidos, y se consiguió que España fuera el primer país que establecía por ley las ocho horas de trabajo.