En este momento está reunida en Buenos Aires la cumbre del G20, teóricamente las 28 mayores potencias económicas del mundo. Macri recién firmó un paquete de ajustes sanguinarios para el año que viene, pero para organizar esa reunión de sanguinarios destinó 3.000 mil millones de pesos. Y una buena parte de esos pesos fue invertido en represión, para contener a estudiantes y trabajadores que se manifiestan contra la ofensiva capitalista en Argentina.

El paro del 25 de septiembre arrancado por los trabajadores al triunvirato Cegetista tuvo un altísimo acatamiento en el país. En la ciudad de Buenos Aires como en las principales ciudades no se movió un solo engranaje, ni un solo papel, ni el transporte público, quedando paralizadas totalmente y demostrando asi la fuerza de los trabajadores. Expresó además el hartazgo a un gobierno que solo muestra miseria y desolación en las mesas obreras y que se somete a las disposiciones del Fondo Monetario Internacional.

Declaración de la Corriente Socialista Militante ante el Paro general del 25 de septiembre

“Son peligrosas las ollas. A su alrededor se tejen lazos de empatía, de vecindad, de mirar al otro y a la otra y a le otre a los ojos, y reconocer el mismo hambre, la misma rabia o el mismo dolor.
Huelen a revolución las ollas. Y a verdad. A esa verdad que nos quieren ocultar con topadoras, cuadernos y discursos grabados, pero que se les escapa cada vez que unas manos tienden un plato y otras manos lo llenan, y las miradas se cruzan por sobre el borde de la olla y se dicen que no, que así no, que con el hambre no se jode y con la dignidad menos.” Cecilia Solá

En la actual situación de crisis económica, política, social, ética e institucional que atraviesa Argentina, nos parece de suma importancia abordar las mejores tácticas para acercarnos a las masas y su vanguardia en un momento en que se ha agudizado la lucha de clases y la lucha de masas ha dado un salto cuantitativo y cualitativo.

Los docentes de las 57 Universidades Nacionales se encuentran [a 31 de agosto] en el comienzo de la cuarta semana de lucha y paro. En un año en que la inflación ya llegó al 30% y el pronóstico es que cierre a fin de año en 41%. En contrapartida se ofreció a los profesores un aumento de tan solo 15% a septiembre más 2 sumas remunerativas, no bonificables de $456 pesos en noviembre y $228 en diciembre.