La gran manifestación del 1 de noviembre marca un punto de inflexión para el movimiento argelino Hirak, que se desarrolla desde hace 37 semanas de forma ininterrumpida. El régimen ha decidido convocar elecciones presidenciales el 12 de diciembre, que las masas han rechazado correctamente. La consigna de una huelga general para detener las elecciones y forzar el derrocamiento del régimen está ganando terreno.

Desde el 1 de octubre, Irak ha protagonizado una serie de protestas masivas y radicalizadas. Primero en Bagdad, extendiéndose rápidamente por todo el país. Las fuerzas armadas y la policía irakíes respondieron con extrema violencia, provocando la muerte de al menos 150 personas (algunas fuentes afirman más de 300) y dejando heridas a más de 6.000. Sin embargo, la brutal respuesta no ha detenido las protestas. Éstas han disminuido desde el 8 de octubre, pero una nueva manifestación nacional está prevista para el 25 de octubre.

Después de una conversación telefónica con el presidente de Turquía, Recep Tayyib Erdogan, el domingo pasado, Donald Trump declaró de inmediato que habían acordado la retirada de las tropas estadounidenses de las zonas kurdas del norte de Siria y dieron la luz verde a una incursión turca. A partir de ayer por la tarde, esta invasión ha comenzado.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales tunecinas del 15 de septiembre, calificada de "insurrección electoral", fue un golpe duro contra todos los partidos que, de un modo u otro, han gobernado el país desde el derrocamiento revolucionario de Ben Ali en 2011. Casi nueve años después y no se ha abordado ninguno de los problemas sociales y económicos que desencadenaron la revolución. Esto se vio a través de una mayor abstención (la participación fue de sólo el 45 por ciento, 18 puntos menos que en 2014) y dos candidatos "ajenos" al establishment que pasaron a la segunda vuelta, a pesar de que uno de ellos fue encarcelado por evasión fiscal durante la campaña.

A continuación, publicamos una entrevista con un activista kurdo-Irakí sobre la situación en Irak. Aunque no estamos de acuerdo con todas las conclusiones extraídas en la entrevista, seguimos pensando que será de interés para nuestros lectores. La entrevista se realizó en agosto: es decir, antes de las protestas actuales y antes de la formación de un nuevo gobierno en octubre. Sin embargo, brinda información de fondo muy interesante sobre los procesos que se están llevando a cabo hoy en Irak.

Una serie de ataques contra instalaciones petroleras sauditas han hecho saltar chispas una vez más en Oriente Medio. Sólo meses después de la cancelación a último minuto de un ataque estadounidense contra Irán, y semanas después de buscar conversaciones sin condiciones previas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está llenando una vez más Twitter con amenazas e intimidación. Mientras tanto, los precios del petróleo se dispararon un 20 por ciento y sus efectos ya se están abriendo camino en los sensibles mercados de petróleo y divisas.