En estos días existe una confusión considerable sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, sobre todo en los círculos académicos. Esta confusión surge de una visión unilateral no dialéctica, que aísla un elemento de la teoría económica de Marx y exagera su importancia mucho más allá de la intención de Marx. Durante los años 60, la defensa de las ideas de Marx sobre la caída de la tasa de ganancia contra los críticos burgueses fue sin duda necesaria y progresista. Hoy, sin embargo, se ha convertido en una especie de petulancia, una verdadera obsesión de los académicos “marxistas” que carecen de conocimiento de dialéctica y son incapaces de ver el proceso en su conjunto.

La TMM ha creado un revuelo en la izquierda en los últimos años, y sus partidarios la citan como una respuesta a todos nuestros problemas económicos. Sin embargo, en lugar de nuevas ideas de moda, necesitamos el análisis científico claro del capitalismo que proporciona el marxismo para cambiar el sistema de raíz, sobre esto escribe Adam Booth. 

¿Qué es el valor? Esta pregunta ha dejado perpleja a la mente humana durante más de 2.000 años. Los economistas burgueses clásicos, al igual que Marx, abordaron esta cuestión. Después de muchos debates, concluyeron correctamente que el trabajo era la fuente del valor. Esta idea se convirtió en la piedra angular de la economía política burguesa, empezando por Adam Smith. En esta cuestión había un punto de coincidencia entre Marx y los economistas burgueses clásicos.

El marxismo, principalmente a través de Federico Engels, ha sido la única doctrina capaz de establecer un análisis científico de la evolución de la familia, así como de la opresión de la mujer. Un gran mérito para ello corresponde al antropólogo norteamericano Lewis Morgan cuyos estudios sobre las tribus indígenas de América del Norte resultaron capitales para las investigaciones posteriores de Engels.

La Renta Básica Universal (o RBU), un ingreso incondicional a todos los ciudadanos, se ha convertido en parte del panorama económico en los últimos tiempos, con partidarios tanto en la izquierda como en la derecha como una solución a los problemas y desequilibrios generados por la crisis capitalista.

El hecho de que se haya realizado una serie de televisión en horario de máxima audiencia que examina a estos tres economistas políticos y sus ideas sobre la crisis económica es una señal muy reveladora de los tiempos en que vivimos. La crisis actual, que es la crisis más profunda en la historia del capitalismo, ha llevado a la gente a cuestionar todo el sistema económico y a buscar respuestas sobre cómo escapar de la crisis.

A pesar de la igualdad formal ante la ley, todavía estamos lejos de haber alcanzado la igualdad en la práctica. Esta situación provoca la radicalización de muchas personas jóvenes y trabajadoras, que se suman cada vez más a la lucha contra la opresión de la mujer. Sin embargo, para que esta lucha tenga éxito, debemos contar con las ideas y los métodos correctos. En el presente texto, contrastamos la política de identidad con las ideas marxistas para demostrar que estas últimas nos ofrecen mejores métodos para lograr la emancipación genuina de la mujer.